Cada nuevo edificio público construido, financiado o promovido por la Provincia de Santa Fe debería incorporar energías renovables.
El proyecto establece que estos edificios generen como mínimo el 30% de su consumo energético estimado mediante fuentes renovables.
La medida alcanzaría a escuelas, hospitales, centros de salud, viviendas sociales, edificios administrativos y demás infraestructura pública provincial.
La prioridad estaría puesta en la energía solar, junto con criterios de eficiencia energética como aislamiento térmico, tecnologías de bajo consumo y optimización del consumo.
La propuesta también busca que el Estado impulse la industria santafesina vinculada a las energías renovables, generando innovación, desarrollo tecnológico y empleo.
El objetivo es doble: reducir el gasto energético del Estado y avanzar hacia una obra pública más sustentable, con la posibilidad de aumentar progresivamente el porcentaje de generación renovable.





